El número de serie es HMU 907321.22. Tiene una duración de 2 horas y 21 minutos y la grabación, la remasterización y la posterior transmisión de datos esta realizada toda en digital.
Los encargados de dar cuerpo a esta magnifica grabación han sido Andrew Manze como Violín y Richard Egarr al Órgano y el Clavicémbalo y una Alison McGillivray que con el Cello acompaña en la sonata nº 12.
Para que entréis un poco en materia os comentare que el violín utilizado en esta grabación es un Violín Italiano original del año 1700 firmado por Nicolo Amati, hijo de Giorlano Amati, considerado el mejor Lutier de todos los tiempos y maestro de los también grandes constructores Guarneri y Stradivari los padres del violín moderno tal y como lo conocemos hoy en día.
El órgano es una construcción de Martin Goetze y de Dominic Gwynn inspirado en un modelo del siglo XVIII. El Clavicémbalo data del año 1638 y es propiedad de Joel Katzman.
Andrew Manze nace en Inglaterra en el año 1965, especialista en repertorios Barroco y Clásico, estudio en Cambridge y se formo junto a Simón Standage. En el año 1988 se convierte en el primer violín de la Orquesta Barroca de Ámsterdam, ha sido director de The English Concert y director invitado de la Orquesta de la Radio Noruega, en la actualidad es el director de la Sinfónica Escocesa de la BBC.
Andrew Manze está considerado como uno de los intérpretes más innovadores de música barroca y su sello de referencia, Harmonía Mundi, está repleto de excelentes discos entre los que destacan interpretaciones de Bach, Haendel, Corelli o la pieza que nos ocupa, Biber.
Richard Egarr es compañero habitual de grabaciones de Andrew Manze, un artista de lo más completo, considerado como el hombre de todos los repertorios y de todos los "Claviers" se pueden encontrar magistrales interpretaciones suyas a las teclas de un Órgano del siglo XV con composiciones de Dussek o Schumann y Chopin o interpretando estos mismos repertorios en un fantástico piano Maxwell.
Hombre de muchos registros, solista, director de orquesta, acompañante de excepción...Compañero desde el año 1984 de Andrew conforma el dúo ideal. También asiduo de la discográfica Harmonía Mundi y con un historial de interpretaciones entre las que destaca el Gramophone de Oro del año 2000 por su interpretación de las Sonatas para Violón de Rebel y Pandolfi o el premio Caecilia 2003 y Premio de la crítica por sus interpretaciones de sonatas para Cembalo y Clavecín de Bach.
Biber nace en 1644 en la actual Republica Checa, fue violinista en el castillo de Kromêrîz, virtuoso del violín y de la composición en sus obras se puede apreciar una predilección muy especial por el Canon. Contemporáneo de Pachelbel y Bach, su fama se debe, en gran medida a sus obras para violín en muchas de las cuales, como esta que os presento, se puede encontrar el empleo de la "Scordatura" para el instrumento, una diferente afinación en las cuerdas que se entrelazan en el clave y que consiguen arrancar al instrumento armonías que de otro modo no se podrían conseguir.
En esta grabación de las sonatas del rosario encontraremos 15 preciosistas composiciones, cinco misterios gozosos, cinco misterios dolorosos y cinco misterios gloriosos, en cada parte de esta composición el violín tienen una afinación diferente para dar más dramatismo a la melodía.
En su abundante composición de música de cámara, Biber nos regala con sonatas muy diversas, desde composiciones para Trompetas timbales y Órgano, sonatas para violín y continuo, piezas para Viola y Viola de Gamba y magnificas piezas vocales, de las cuales debo destacar la Missa Salisburgensis, una composición para nada más y nada menos que 53 voces independientes.
En 1684 , Biber, se convierte en maestro de capilla en Salzburgo donde muere veinte años después dejándonos un legado lleno de composiciones magistrales que os recomiendo muy mucho, pequeñas y grandes joyas que no son muy conocidas pero que no nos dejaran indiferentes.
Unos apuntes más sobre la afinación que encontraremos en este disco, la "Scordatura".
La Scordatura es un cambio en la afinación de varias cuerdas del Violín, originalmente fue inventada por Marco Uccellini. Con la Scordatura se pueden conseguir varios fines, se facilita la digitalización sobre el instrumento, pasajes muy difíciles de interpretar con la afinación estándar pueden ser resueltos más fácilmente con esta afinación, Paganini fue tal vez el mejor representante de esta técnica.
Se pueden conseguir otras posibilidades sonoras, la afinación puede conseguir acordes y arpegios unísonos, conseguir octavas que serian imposibles de realizar con otra técnica. Biber fue el autentico maestro de la Scordatura y la obra que os presento es, tal vez, la culminación de este estilo dentro de la música Barroca.
La escucha del disco es simplemente impresionante, no esperaba menos de un trabajo presentado por Harmonía Mundi, donde se cuidan los detalles al máximo. La colocación de los micrófonos es simplemente magistral, la música nos envuelve y nos transporta, la escena es soberbia y la profundidad más que sobrada.
Los intérpretes aportan un aplomo a la música que trasluce horas de ensayo y trabajo bien hecho, impecable de todo punto.
Al final del segundo disco encontraremos un pasaje para violín de acompañamiento y una explicación de que es la Scordatura.
La presentación del disco es muy buena, en un doble blíster con un completo libreto en Ingles, Francés y Alemán (¿para cuándo en Español señores de Harmonía Mundi?).
Dentro del completo libreto unas fotografías de los instrumentos utilizados en la grabación nos ayudaran a comprender mucho mejor diversos aspectos de la grabación.
Un trabajo magnifico y muy recomendable, para escuchar tranquilo en casa, sin prisas, después de un día duro, con una copa de buen vino en la mano y con todos los sentidos dispuestos a empaparse de una autentica maravilla del Barroco.
Que disfrutéis.
